Nuevos gastos que puedes deducir en tu declaración anual

Como cada año, por más que intentes huir, la declaración anual de impuestos está a la vuelta de la esquina y lo mejor es planearla con tiempo, lo cual, además de evitarte multas y recargos, podría traerte de vuelta algunos pesos.

Durante el 2016, fueron presentadas aproximadamente 6 millones de declaraciones anuales de personas físicas, así como un millón por parte de las personas morales, según datos del propio Servicio de Administración Tributaria (SAT).

 

Novedades en los gastos que puedes deducir

No todo podría ser tan malo, afortunadamente contamos con la opción de deducir algunos de nuestros consumos y para este año hay dos nuevos conceptos, además de los ya conocidos.

Si este año lo iniciaste con toda la actitud y estás invirtiendo en tu salud nutrimental así como emocional, las buenas noticias son que el servicio de nutriólogos y psicólogos podrá ser deducido. Cabe señalar que esta medida aplica en todas las consultas que tengas en 2017, para tu declaración del 2018 en adelante, como fue anunciado por el SAT en los ajustes al marco tributario que se aprobó para este año, publicado en la Ley de Ingresos.

Y como la declaración anual ante el SAT no es algo que puedas preparar en tres días, estás justo a tiempo de juntar tus facturas.

 

Nutriólogos y psicólogos deducibles de impuestos

En México, cada vez son más las personas  interesadas en bajar de peso y aprender a alimentarse correctamente, ante lo cual, existen 2.4 nutriólogos por cada mil habitantes, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI en 2016.

Asimismo, la responsabilidad por la salud mental ha ido en aumento y la ya citada encuesta, ha contabilizado tan solo en la Ciudad de México, 38 mil 527 psicólogos.

Además, si eres persona moral, trabajas por honoraios o eres persona física con actividad empresarial; y usas bicicleta, moto o bici eléctrica como medio de transporte y/o para trabajar, puedes deducir hasta el 25% de la compra de la misma.

Conscientes de la demanda, el SAT decidió incluirlos como gastos deducibles con el único requisito de que los servicios sean prestados por un profesional titulado, que pueda emitir facturas electrónicas.

 

¿No estás seguro si debes declarar impuestos ante el SAT?

Si encajas en alguno de los siguientes grupos, definitivamente tienes la obligación de presentar tu declaración:

  • Personas físicas asalariadas que ganan al año 400 mil pesos o más.
  • Individuos que trabajan de manera independiente, recibiendo ingresos por honorarios o por arrendamiento.
  • Quien tenga inversiones y excedan los 100 mil pesos al año.
  • Sujetos que hayan vendido una propiedad.
  • Personas que hicieron algún donativo.
  • Los que hayan recibido una herencia.
  • Quien haya recibido un préstamo familiar o del banco.

 

¿Qué más puedes deducir en tu declaración anual de impuestos?

A continuación te enlistamos los rubros que son deducibles de impuestos, pero ¡ojo! no olvides que éstos deben ser pagados a través de algún medio electrónico, de lo contrario, no te los tomarán en cuenta.

  • Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios.
  • Primas por seguros de gastos médicos.
  • Transporte escolar que sea obligatorio o que esté incluido en la colegiatura.
  • Los intereses de créditos hipotecarios.
  • Donativos.
  • Aportaciones a tu Afore.
  • Estímulos fiscales por depósitos en las cuentas personales especiales para el ahorro.
  • Gastos funerarios.

De lo perdido, lo encontrado; dedica parte de tu tiempo a planear a lo largo del año tu declaración anual y verás la recompensa de recuperar una buena parte de tu dinero gastado, con las devoluciones que hace el SAT.

 

5 bancos que cambiaron de nombre en México

Al paso de los años hemos visto muchas instituciones financieras que cambian de nombre, logotipo, colores y claro, dueños. Quién no recuerda al águila simpática de Banca Serfín, sí, aquella que salía en los anuncios de la institución y fascinaba a los niños; bueno pues su historia al final fue triste, ya que un banco mayor se la comió –valga la expresión-.

Pero no es malo, los bancos pueden modificar sus nombres con fines comerciales para unir fuerzas y conquistar el mercado, o por haber sido adquiridos por otras instituciones más poderosas y no salir perdiendo todo.

El curso de una compra o fusión no es fácil ni rápido como lo vemos en un anuncio de televisión o en un comunicado; las uniones conllevan complejos procesos de integración de bases de datos de clientes, los cuales pueden llegar a ser muy tardados.

Por ejemplo, cuando Bancomer se fusionó con el banco Bilbao Vizcaya, el proceso tardó 16 meses.

¿Recuerdas estos bancos?

#1 Banca Serfín

La institución que ya mencionábamos con anterioridad, se llamó desde 1970 hasta el año 2000, luego vino Santander y la compró. Su nombre actual es Grupo Financiero Santander Serfín, pero… ¿quién le dice así? Todos lo conocemos como Santander, o sea, descase en paz Serfín y su águila vivaracha.

#2 Bital

Cuenta la historia que en aquellos años (2001), Bital compró el Banco del Atlántico para 12 meses después ser absorbido por HSBC. Pero no fue sino hasta 2004, cuando nosotros vimos su cambio de imagen por todos lados. De hecho, ¿sabes que significan sus siglas? The Hong Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC).

#3 Inverlat

Fue adquirido por el banco canadiense Nova Scotia, para formar el ahora conocido Scotiabank-Inverlat.

#3 Bancomer

¿Te acuerdas de su logo como de banderita con cuadros verde y amarillo? Se llamaba así por el acrónimo de Banco del Comercio, después en el 2000, agregó las siglas de su accionista mayoritario Banco Bilbao Vizcaya, para llamarse BBVA Bancomer. Sí, pero todos le decimos solo Bancomer.

#4 IXE

No ha desaparecido ni cambiado de nombre, sólo se hizo uno solo con Banorte, aunque segmentados. Su punto es que juntos pero no revueltos, quieren dar un mejor servicio a sus clientes, dando prioridad a cada segmento. Ahora se les conoce como Banorte-IXE.

#5 Banamex

Es el cambio de nombre más reciente (octubre de este año). Ahora se rebautiza como Citibanamex, juntando las marcas de la filial mexicana con las de su matriz estadounidense Citigroup.

Además, el nombre no viene solo, sino con una inversión de 25 mil millones de pesos para renovar la entidad financiera en cuanto a mayores sucursales, más cajeros automáticos y plataformas tecnológicas de punta.

¿Por qué debería interesarte?

Tú como cliente, buscas el mejor servicio y los bancos quieren atraen clientes; con la inyección de nuevos capitales los bancos mejoran considerablemente y tú gozas de grandes beneficios y facilidades para realizar tus transacciones.

Por ello, si encuentras mejores condiciones en otro banco, no dudes en cambiarte.

Ranking de los bancos más importantes en México

De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), actualmente estos son los 10 bancos más grandes:

  1. BBVA Bancomer
  2. Santander
  3. Banamex
  4. Banorte-IXE
  5. HSBC
  6. Scotiabank-Inverlat
  7. Inbursa
  8. Interacciones
  9. Banco del Bajío
  10. Afirme

Dinos, ¿recordaste viejos tiempos?

¿Cómo, cuánto y cuándo negociar un aumento de sueldo

Suele pasar que podemos tener más éxito cerrando tratos o negocios de alguien más que intentando negociar en nuestro propio beneficio. El miedo, el desconocimiento y la falta de confianza son las tres principales razones por las que las personas no se animan a pedir un aumento de salario.

Sin embargo, en el trabajo (y el salario), el que no arriesga, no gana. Aquí te dejamos recomendaciones expertas para perder la pena y lanzarte a exigir más, claro, asumiendo las responsabilidades de este compromiso.

¿Cómo negociar el aumento?

Para una negociación exitosa debes tener 2 cosas muy claras:

  1. Tus capacidades reales: todo aquello en lo que eres muy bueno y en lo que verdaderamente te puedes comprometer a hacer cada vez mejor.
  2. Tus necesidades y los objetivos personales: a corto, mediano y largo plazo.

Antes de hablar con tu jefe sobre ganar más sueldo, planea con cuánto dinero podrían estar cubiertas tus necesidades y ten en mente un rango de salario que consideres suficiente.

ERROR: Uno de los principales errores en las negociaciones de sueldo es aceptar cargas excesivas de trabajo (que rebasan nuestros tiempos y capacidades) a cambio de una suma de dinero muy elevada. Ten en cuenta que si no puedes cumplir con un compromiso, lo más probable es que termines por renunciar al acuerdo y probablemente a todo el trabajo, sin ninguna ganancia.

¿Cuándo pedir más sueldo?

Desde que tomas un trabajo por primera vez, debes reconocer tres elementos básicos, que se traducirán en dinero y beneficios:

  • Horario
  • Responsabilidades
  • Capacidad de proyectarse en el futuro
  • Sueldo

Al menos 7 de cada 10 empleadores estarían dispuestos a negociar el sueldo INCLUSO durante la entrevista de trabajo, no obstante solo el 38% de los candidatos se atreve a pedir más sueldo desde el inicio, según una encuesta realizada por la consultora NerdWallet y Look Sharp.

El temor de los millennials a pedir un aumento se puede atribuir a que no valoran realmente la experiencia que han adquirido durante su vida laboral. También temen ser vistos como demandantes o no se consideran aptos debido a su corta edad, según la revista Forbes.

Los empleados que no piden un aumento durante los 10 primeros años de vida laboral, permanecerán estancados, en cambio, los que inician con una remuneración alta, siguen recibiendo aumentos a lo largo de su trayectoria profesional, de acuerdo a un artículo de Forbes.

Según lo antes expuesto el mejor momento de pedir más sueldo es al inicio del trabajo (aunque suene atrevido, lo es, y por eso mismo es mucho más probable que lo consigas). Si no lo hiciste así, sigue los estándares tradicionales de presentar tu inquietud terminando el primer contrato temporal (de 3, 6 o 12 meses) según hayas acordado con el empleador.

RECUERDA: Ganar no siempre se traduce en dinero. Si la empresa no puede darte más efectivo, intenta buscar otra clase de apoyos: flexibilidad en horarios, días libres, bonos, acciones o cursos son solo algunos ejemplos que pueden mejorar tu calidad de vida personal y profesonal, mucho más que unos cuantos pesos.

¿Cuánto dinero pedir?

Algunos expertos en comunicación corporativa afirman que un buen indicador para aceptar o negociar un salario en tus primeros años de trabajo, es que con ese dinero puedas pagar al menos una colegiatura de la universidad (en el caso de las escuelas privadas) y te quede un remanente justo para cubrir tus gastos fijos. Si no cumple con ese estándar mínimo, reconsidera buscar otro empleo.

No obstante, cuando vas a pedir un aumento es importante que vuelvas al punto 1 y sepas exactamente ¿cuánto dinero te hace falta para cubrir tus objetivos más importantes?. Además, también debes considerar cuánto tiempo has estado laborando en la empresa y si desde el comienzo pusiste sobre la mesa tu inquietud de tener una mejor remuneración.

IMPORTANTE: Al hablar de aumento de sueldo, tienes quq tener en cuenta que existen empleos del sector público y privado. Respecto a los trabajadores públicos, el patrón sí está obligado a incrementar los salarios cada vez que se ajuste la inflación y conforme lo señale el Diario Oficial de la Nación. No es así en el sector privado.

En una empresa privada, la remuneración se pacta en un contrato consensuado y firmado por ambas partes desde el inicio de operaciones; por lo que no hay una norma que obligue al empleador a incrementar ese monto cada año.

5 recomendaciones generales para pedir o negociar dinero de forma efectiva

Si ya estás decidido a hablar con tu jefe y exigirle un aumento, considera estos consejos antes de tocar a su puerta:

  1. Compara e investiga los salarios del sector. Lleva un parámetro del mejor y peor pagado en tu misma (o similar) categoría.
  2. Espera una oferta, antes de presentar la tuya. Pero siempre lleva una propuesta propia.
  3. Responde con acciones y ejemplos. Si te preguntan ¿cuánto quieres?, una forma de salir de la pregunta directa es responder para qué lo usarás, por ejemplo: “necesito ganar lo necesario para pagar un curso de alemán”.
  4. Sé flexible. Hay otra forma de ganar y perder en las negociaciones, no todo es dinero.
  5. Sé profesional. Invierte en tu preparación, haz un proyecto profesional, capacítate: no porque vayas a ganar más dinero con eso a corto plazo, sino porque cada acción que hagas aumente tu valor como profesional a largo plazo. Para que tengas un referente, siempre visualiza tu vida profesional a 5 años (sueldo, responsabilidades, rutinas, logros).

Qué es, cómo funciona y cómo ganas dinero con el Afore

A lo largo de nuestra vida laboral uno de los principales ahorros que empezamos a hacer (a veces incluso sin saberlo) es mediante la Administradora de Fondos para el Retiro (Afore). Cuando entramos a un trabajo formal en donde empezamos a cotizar ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios de los Trabajadores del Estado (ISSTE), nos piden escoger alguna institución financiera que lleve nuestra nómina y también la administración de nuestras aportaciones para el retiro.

Por lo general es el mismo banco donde recibes la nómina de tu trabajo, pero tú puedes elegir otro libremente y hasta realizar aportaciones extras a las que “default” te descuentan.

Pero, qué es, cómo funciona y sobre todo, ¿cómo te hace ganar dinero la Afore? Sigue leyendo.

¿Qué significa Afore?

La Afore es una institución privada que se encarga de llevar la administración de fondos para el retiro de los trabajadores que hagan aportaciones “obligatorias” (en el caso de los empleados que estén afiliados al IMSS y ISSTE).

Pero también es un mecanismo para ahorrar el dinero a largo plazo, de manera voluntaria, de cualquier persona que trabaje por ejemplo, por su cuenta; pues existen Afores disponibles para precisamente para profesionales freelance, según advierte el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR).

En otras palabras, Afore es un instrumento de ahorro para el retiro o el largo plazo.

¿Cómo funciona?

1. Tú eliges una Afore vinculada a alguna institución financiera.

Si eres asalariado, muy probablemente ya estás inscrito en una, revisa tu estatus aquí.

Si quieres ver la lista de opciones disponibles, entra aquí.

2. Si eres trabajador independiente, también existen al menos 8 bancos e instituciones financieras que ofrecen este servicio, aquí están las principales opciones.

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Fuente: Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro

3. Deposita dinero a tu cuenta Afore. A eso se llama hacer aportaciones.

Si eres asalariado, de tu sueldo, el patrón te descontará un porcentaje (aproximadamente 6.5%) para tu retiro. La ventaja de esta modalidad, es que tanto el patrón como el Gobierno también aportan una parte. Todo ese dinero junto va a tu Afore, que a su vez, se invierte en una SIEFORE.

Si eres independiente, tú mismo decides cuánto invertir. Toma en cuenta que este tipo de inversiones son las que más rendimientos te darán, pues el plazo es siempre a muy largo plazo, y no será tan sencillo retirar el dinero antes. Pero verás que la tasa de interés es muy superior a cualquier otro fondo de inversión.

Lo “malo” de las Afores

Son inversiones siempre a largo plazo. Las aportaciones que tú realices durante lo largo de tu vida como trabajador idealmente las disfrutarás con creces durante tu retiro.

 

Además, las Afores cobran una comisión por administrar los recursos de tu cuenta de ahorro para el retiro, y debe ser anual. La clave está en comprar no solo cuánto rendimiento te dan, sino cuánto te cobran de comisión.

Aquí los cobros de comisiones de las principales administradoras de Afores:

¿Cómo me hacen ganar dinero las Afores?

  • Rendimientos

Además de administrar tu dinero las Afores se encargan de hacer que tus recursos generen rendimientos para que tu patrimonio crezca. Tus aportaciones se invierten en instrumentos llamados SIEFORE (Sociedades de inversión Especializadas en Fondos para el Retiro). La ganancia que te darán está en función de tu edad y el monto que estés aportando al Afore.

Para calcular el rendimiento (o ganancia) que podrías tener, pregunta qué rendimiento que te da tu Afore y réstale la comisión que te cobra Siefore.

O bien, usa la calculadora de Consar aquí.

  • Deducciones

Si haces aportes voluntarios durante el año, puedes deducir impuestos. Así es, según la Ley del Impuesto sobre la Renta art. 176, existe deducibilidad de impuestos de hasta 10% de tus ingresos anuales, sin que éstos superen 5 salarios mínimos generales vigentes al año. Es decir, según tus aportes y el sistema de ahorro donde estés guardando tu dinero para el retiro, puedes deducir un monto máximo de $152,000 por año.

  • Retiros anticipados

Existe la oportunidad de retirar una parte del capital en casos específicos, como lo son desempleo y por matrimonio

1) Retiros por desempleo

Para hacer uso de este derecho deberás tener al menos dos años de cotización y que tu cuenta tenga 3 años de haber sido aperturada.

Podrás retirar al menos 30 días y máximo 90 días de tu salario base.

Los requisitos son una certificación de baja el trabajador desempleado por parte del IMMS, la cual se te otorga después de 46 días de desempleo.

Ya con esto puedes acudir a la Subdelegación Administrativa del IMMS que te corresponda y solicitar la baja del trabajador desempleado. Después acudir a la Afore que administre tu cuenta y solicitar parte de tus recursos. En un máximo de 5 días hábiles se te entregara el dinero vía depósito o cheque.

Este retiro se podrá realizar cada 5 años y podrás recuperar el dinero que te sea descontado de tu cuenta individual al hacer aportaciones voluntarias.

2) Retiros por matrimonio

Para poder retirar por este motivo deberás tener al menos 150 semanas cotizadas a la fecha que vaya a realizarse la celebración de tu matrimonio.

Podrás retirar al menos 30 días de salario mínimo a la fecha de celebración del matrimonio. Los requisitos serán contar con la resolución de ayuda de gastos de matrimonio del IMSS.

Para poder realizar el trámite debes acudir a la Unidad de Medicina Familiar que te corresponda y solicitar la resolución de ayuda de gastos de matrimonio. Después acudir a la Afore que administra tu cuenta y solicitar parte de tus recursos. En un máximo de 5 días hábiles se te entregara el dinero vía depósito o cheque.

Este retiro se podrá realizar solo una vez en la vida y el descuento te será reintegrado a tu cuenta individual.

4 formas para comprar un auto

Ya tomaste la decisión de comprar un auto, ya sea nuevo o usado, pero todavía no estás muy seguro sobre cuál es la mejor forma para conseguir dinero. ¡Este artículo te interesará! Las opciones más comunes para comprar un auto son ahorrar, adquirir un crédito automotriz o vender algo (como tu auto actual). Pero aquí te dejamos otras alternativas que pueden ajustarse a tus necesidades.

Antes de buscar la manera de comprar un auto debes hacer un presupuesto. Esto te ayudará a definir cuánto dinero necesitas y por consiguiente, encontrar la mejor forma de financiamiento para ti.

Por ejemplo, si compras un auto usado que está a un precio accesible; bien podrías utilizar tus ahorros o vender tu vehículo actual para pagar el otro. El costo del coche que quieras comprar determinará cuál es la mejor manera para que consigas dinero para comprarlo.

#1 Financiamiento

¿Quieres un auto, pero tus ahorros solo son suficientes para pagar el enganche? Entonces deberías considerar adquirir un crédito automotriz. La cantidad que recibas como financiamiento dependerá de varios factores, pero sobre todo de tu ingreso y del costo del auto.

Puedes solicitar el crédito automotriz con un banco directamente o bien con la agencia que te venda el vehículo. Estas normalmente trabajan con otros bancos, pero el personal de ellas te ayuda durante todo el trámite.

Elegir el crédito automotriz correcto para ti puede ser complicado, ya que no sólo debes irte por la opción que te ofrezca la menor tasa de interés, sino la que te brinde más beneficios. Entre ellos se deben incluir el seguro de auto y comisiones respectivas. Muchas veces te encontrarás con un producto que a simple vista pareciera “barato”, pero cuando haces la suma de sus comisiones y los costos de sus seguros; descubrirás que es más caro de lo que parece.

#2 Ahorros

Si adquirir un auto es una meta a largo plazo, todavía estás en tiempo de iniciar un plan de ahorro que se ajuste a tus ingresos y gastos. Así una vez que llegues a una cierta cantidad podrás elegir el auto que más te parezca de entre tu presupuesto.

Para llegar más pronto a tu meta puedes recurrir a diferentes instrumentos de ahorro que te brinden rendimientos por tu dinero. En estos, depositas una cantidad inicial y haces aportes mensuales, mientras más dinero haya en tu cuenta más podrás recibir por rendimiento. Un ejemplo de este tipo de servicios sencillos de inversión son plataformas como Piggo.

También puedes invertir en las plataformas de “P2P” que son préstamos de persona a persona. En ellos te registras, y tú decides a quien prestarle dinero. Las personas que solicitan el crédito fueron aprobadas previamente por la plataforma, así te brindan seguridad respecto a que son solventes económicamente y que no tendrás para recuperar tu inversión. Los intereses que las personas paguen se convertirán en los rendimientos de los inversionistas. Algunas plataformas son Doopla, Yotepresto.com, Prestadero y SuperTasas.com.

#3 Préstamo para comprar un auto

Es muy parecido al crédito automotriz, pero la diferencia es que este préstamo es más general. Dado que no incluye los seguros adicionales y otras características que el crédito automotriz suele tener. Incluso, este préstamo puede tratarse de un producto general que puede ser utilizado con este fin.

#4 Busca un ingreso extra

Ya sea que adquieras un crédito y quieras pagarlo lo más pronto posible o sin afectar tus finanzas seriamente; un ingreso extra te ayudará a juntar el dinero necesario para tu meta. Puedes hacer diferentes cosas para ganar ese dinero, desde prestar servicios externos con tus conocimientos profesionales o bien encontrar la fórmula para monetizar algún pasatiempo.

¿Qué es y qué beneficios obtienes con un crédito de nómina?

Los créditos de nómina son préstamos de uno o varios meses de sueldo, que toman como garantía el salario que recibe un trabajador, el cual es depositado en una cuenta corriente conocida como cuenta de nómina.

Para obtener este préstamo no necesitas aval, debido a que los bancos o financieras tienen el respaldo del ingreso mensual que recibes. Estos créditos no son exclusivos para los empleados activos, también está disponible para las personas jubiladas o pensionadas.

Un requisito muy importante para acceder a estos créditos es haber cumplido cierta antigüedad en el trabajo. Algunos bancos también solicitan una cantidad mínima de ingresos para poder ofrecer el servicio. En algunos casos, el monto del préstamo depende de cuánto tiempo lleves en tu trabajo.

Aunque para solicitar un crédito es necesario acudir a sucursal, pueden presentarse situaciones en las que el ofrecimiento sea a través de un cajero automático, de llamadas telefónicas o por promociones enviadas a domicilio.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha emitido recomendaciones especiales para solicitar un crédito de nómina.

Entre otras cosas, sugiere que las cuotas del préstamo no rebasen el 30% del salario, para que así no incurras en problemas de exceso de deuda. Debes calcular el ingreso restante una vez que te descuentan el pago, para saber si es posible continuar con tus gastos fijos y si no comprometes tus finanzas.

Características del crédito de nómina

Cada crédito tiene características diferentes, por lo que debes escoger aquel que se adapte más a tus necesidades. Entre los puntos a evaluar están:

  • Plazo de pagos: puede ser mensual, quincenal o semanal, aunque el más común es mensual. Por lo general, los bancos definen el período, pero algunos ofrecen la opción de ajustarlo de acuerdo a la periodicidad del pago de nómina. El tiempo de pago se encuentra entre los 6 y los 60 meses.
  • Fondos mínimos: existen créditos de nómina que se pueden tramitar desde $1,000 (en el caso de los jubilados) y los $2,000 (para los trabajadores).
  • Tasa de interés: verifica si la tasa de interés es anual, mensual, semanal, etc.
  • Costo anual total (CAT): es la cifra que incluye pagos, cuotas y cargos en porcentaje anual. Se recomienda elegir el más bajo, ya que así se reducen los costos. Hay que considerar que este costo no incluye IVA.
  • Cuota por apertura: suele ser un porcentaje calculado a partir del monto del crédito.
  • Pago por adelantado: algunos bancos pueden realizar un cobro extra por liquidar el crédito antes del tiempo pactado.
  • Pago a destiempo: es común que existan recargos por pagar después de la fecha de vencimiento. Se recomienda investigar su costo para así prevenirlo.
  • Crédito redisponible o revolvente: son créditos que se pueden utilizar más de una vez sin necesidad de realizar trámites extras.
  • Seguro de vida: algunos bancos solicitan la contratación de un seguro de vida. En caso de fallecimiento, la deuda se liquida a través del seguro contratado.
  • Seguro de desempleo: en caso de desempleo, el seguro apoya al usuario con el pago durante algunos meses. No es tan frecuente que los bancos lo soliciten como requisito.
  • Costo de seguros: el precio de los seguros es diferente en cada banco, pero algunos lo ofrecen de manera gratuita al realizar la contratación del crédito.

Beneficios del crédito de nómina

Al momento de contratar un crédito de nómina, no todo se trata de pagos, cuotas y comisiones. Algunas instituciones bancarias ofrecen beneficios especiales. El más común es un seguro de vida gratuito, pero algunos también incluyen un seguro de desempleo.

Otro posible beneficio es la flexibilidad para ajustar el período de pagos, para extender el monto del crédito o sus respectivos plazos de pago. En algunos casos, el “extra” es la comodidad de solicitar el préstamo y hacer el trámite desde un cajero automático y en muy poco tiempo. Aunque te recomendamos acudir a la sucursal a realizar los trámites, para que también te informes de todos los requisitos, costos y beneficios.

Cómo elegir el mejor crédito de nómina

Quizá el banco donde recibes tu nómina no es el que te ofrece más ventajas. En ese caso, tienes derecho a pedir que transfieran tu pago a otra institución bancaria. Este proceso no debe costarte ninguna comisión o cuota extra, es lo que se conoce como portabilidad de nómina.

Este tipo de créditos es una de las principales fuentes de financiamiento para los mexicanos, debido a su facilidad y flexibilidad para tramitarlo. Se le considera mejor que una tarjeta de crédito o que un prestamista, ya que cuenta con mejores tasas de interés y comisiones.

Ventajas

  • Su contratación es fácil e inmediata. Al tener la nómina como garantía, ya no necesitas aval.
  • El cobro del préstamo se refleja de manera inmediata al recibir el depósito del salario, no es necesario acudir al banco a pagarlo.
  • Son útiles para iniciar tu historial crediticio.
  • Debido a que el pago es descontado de la nómina, es poco probable que incurras en retrasos.

Desventajas

  • Si se utiliza de manera irresponsable se puede caer en situaciones de sobreendeudamiento.
  • Todo crédito incurre en costos y comisiones al momento de contratarlo.
  • Aunque tiene mejores tasas de interés que las tarjetas de crédito, puede llegar a ser un financiamiento costoso.
  • Las comisiones y los costos extras encarecen el crédito.

Recomendaciones para tu crédito de nómina

Para conocer toda la información, te recomendamos acudir con un ejecutivo bancario y así evitar sorpresas desagradables. Antes de firmar tu contrato, léelo cuidadosamente, para detectar algún error o información que no conocías, y para confirmar lo que ya te habían dicho sobre este tipo de crédito.

Te recomendamos que uses el crédito de nómina para algún imprevisto o emergencia, pero no para compras como la de un auto o de una casa. Para eso hay préstamos específicos.

También te sugerimos que no lo uses para gastos de temporada como vacaciones, temporada navideña o el regreso a clases.

Puede ser que el monto de crédito preautorizado sea mucho mayor a lo que requieres, por lo que puedes solicitar menos, solo lo que necesitas. Así evitarás una deuda excesiva. Además, el plazo y el monto de pago es menor que en el caso de la cantidad ofrecida originalmente.

Si adquiriste un crédito de nómina para enfrentar algún imprevisto y puedes liquidarlo antes del fin de su plazo, hazlo. Con ello reducirás intereses y liberarás tu capacidad de pago para poder adquirir otros créditos. También puedes iniciar un ahorro. Solo asegúrate de que no te penalicen por pagar antes.

Para liquidar el crédito puedes utilizar ingresos extras, como el aguinaldo, los bonos por desempeño o la prima vacacional.

¿Cómo negociar una deuda de mi crédito con el banco?

Las deudas en créditos bancarios son un problema que afecta tanto a los usuarios como a las instituciones financieras. En los últimos años los porcentajes de este tipo de deudas se han reducido comparativamente con años anteriores, aunque siguen estando ahí. En 2016 la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y de Valores reportó los siguientes índices de morosidad:

Si formas parte del grupo de usuarios que han dejado de realizar sus pagos a tiempo pronto empezarás a tener contacto con los departamentos de cobranza. Si tu deuda se encuentra en una situación límite en que no se han realizado los últimos pagos y los intereses empiezan a volverse impagables te verás obligado a negociar tu deuda. Los siguientes consejos te ayudarán a conseguir un mejor resultado al momento de acordar las condiciones del pago de tu deuda.

 

8 consejos para negociar una deuda con tu banco

#1 Atiende a todo lo que se te dice

El contacto con los asesores incluye mucha información, si aparece alguna duda pregunta. Si escuchas con atención evitarás malos entendidos y la negociación será más ágil.

#2 Analiza las opciones

Durante la negociación aparecen distintas posibilidades, algunas se ajustarán a tus necesidades y otras no. No tomes la primera opción sólo para terminar rápido, puede haber otra que se ajuste mejor a tu caso.

 

#3 Busca distintas soluciones

Las opciones que se te presentan tienen tantos puntos a tu favor como en tu contra. La única posibilidad que no debes considerar es mantener la deuda, a la larga te traerá más problemas.

#4 Realiza acuerdos

Considera que deben ser realistas con tu situación. No prometas hacer algo que no estés seguro de hacer. El cumplimiento de los acuerdos que realizas facilitará el proceso para solucionar tu deuda.

#5 Informa sobre tu situación

Quien te atiende ya considera que tienes problemas para continuar con tus pagos. Todo aquello que digas durante la negociación definirá los términos en los que pagarás, si eres sincero te evitarás muchos problemas a futuro.

 

#6 Mantén una comunicación cordial

El asesor, al igual que tú, quiere llegar a una solución. Si todo el proceso se desarrolla en un ambiente amable ambas partes podrán proponer y llegar a acuerdos más fácilmente.

#7 Comprométete

Ya llegaste a la deuda, si realmente quieres solucionarla haz todo lo posible para cumplir los acuerdos a los que se llegó. Ocasionalmente podrás realizar algunos ajustes en casos extremos, sin embargo, no es la opción más adecuada.

 

#8 Organiza tus finanzas

Llegar a una situación de moratoria con tus pagos indica que algo falla en tu manejo de ingresos y gastos. Reestructura la forma en que administras el dinero para que jamás vuelva a pasar.

¿Cuándo debo comenzar la negociación de mi deuda?

El banco se pondrá en contacto contigo cuando tu situación se vuelva complicada. Para ese momento ya tendrás una carga considerable de intereses y será difícil llegar a un acuerdo. En cuanto notes que tienes problemas para continuar con tus pagos acércate a tu banco, existen opciones para evitar llegar a situaciones límite, aunque no suelen mencionarse públicamente.

Ante todo, la mejor solución es evitar gastar más de lo que puedes pagar. Una vez que hayas arreglado tu deuda con el banco es un buen momento para reorganizar tus finanzas. La negociación y el cumplimiento de esta ayudarán a cambiar tu forma de consumir.

 

Cómo hacer una carta de reclamación por cobros injustificados del banco

Es muy común que de repente los bancos nos quieran colgar ‘milagritos’, seguro te sabes muchas historias de gente que abre sus estados de cuenta y al revisarlos nota extraños cobros, curiosamente por cantidades elevadas.

Lo peor es cuando niegan haberlos hecho y a pesar de ello, la institución bancaria les dice que tendrán que pagarlos; y como dicen por ahí, ellos responden: “¿y yo por qué?”.Por supuesto van, reclaman, se pelean con todo mundo y salen del banco con la bilis al límite y sin una solución a su problema.

¿Quién te ayuda en los cobros injustifcados?

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), es la entidad encargada de garantizar que se respeten los derechos de todos los usuarios de la banca en México.

Atiende consultas que tienen que ver con todo tipo de servicios y productos financieros que se manejan dentro de nuestro país. Los reclamos más comunes de los clientes mexicanos son:

Con los bancos:

  • Consumos no reconocidos en tarjetas de crédito y débito.
  • Controversias en la gestión de cobranza.
  • Cancelación de algún servicio o producto que no fue solicitado.

Con las aseguradoras:

  • Incumplimiento de contrato.
  • Cancelación no atendida de póliza no contratada.
  • Cancelación del contrato de seguro.
  • Inconformidad con la reparación de un auto.

Cómo reclamar ante Condusef

Lo primero que se debe hacer es una carta dirigida a la Condusef, si vives en la Ciudad de México debes enviarla a la Dirección General de Orientación, Supervisión, Conciliación y Dictaminación de sus oficinas centrales. Si te ubicas en el interior de la República, mándala a la Delegación Estatal o Regional que te corresponda.

La carta de reclamación debe contener lo siguiente:

  1. Nombre, domicilio, número telefónico, correo electrónico (en caso de contar con uno).
  2. Si el trámite lo realiza un representante legal, debes anotar también su nombre y dirección.
  3. La descripción detallada y cronológica de los hechos que reclamas.
  4. Nombre de la institución financiera contra la que se realiza la queja.
  5. Tu firma.

Cómo elaborar la carta

A continuación te presentamos un formato para realizar una reclamación por cobro injustificado en una tarjeta de crédito y como llenarlo:

Formato de carta

No olvides anexar a tu escrito: dos copias del mismo; la documentación que ampara la contratación del servicio financiero (contrato, estados de cuenta, fichas de depósito); tu identificación oficial; y de ser el caso, las cartas que hayas presentado ante el banco y de las respuestas que te dieron.

Al entregar la documentación, verifica que la copia que conserves tenga el sello de Condusef como acuse de recibo. Después, recibirás un citatorio para una “Audiencia de conciliación”, la cual deberá programarse dentro de los 20 días hábiles siguientes a la fecha en que se haya recibido la carta de reclamación.

Por mínimo que sea, no te quedes de brazos cruzados; recuerda que reclamar no sólo es tu derecho sino también tu deber, sólo así podremos tener entidades financieras más eficientes.

¿Hiciste una transferencia electrónica bancaria y no aparece?

¿Has utilizado la banca electrónica para realizar algún movimiento en tu cuenta de banco, pagar algún servicio o hacer una transferencia de un banco a otro? Cada vez más transacciones bancarias efectuadas en México son vía internet. Por comodidad, seguridad y efectividad cada vez es más común operar todos tus asuntos del banco y el dinero mediante una computadora o el celular, pero ¿qué hacer cuando no sabes si pasaron las transferencias bancarias? Sigue leyendo.

No pasó una transferencia electrónica, ¿qué hago?

Antes de enojarte o reclamar a la persona que realizó la transferencia, revisa estos consejos para verificar si realmente la transacción se realizó de forma correcta.Cuando realizamos una transferencia electrónica, ya sea de un banco a otro o del mismo banco a diferentes cuentas tenemos la esperanza de que todo salga bien y que la transferencia se lleve a cabo sin problema alguno.

Si estás seguro que se realizó una transferencia electrónica y el monto transferido no aparece intenta lo siguiente:

#1 Busca el comprobante de la transacción

Si hicieron la transferencia a tu cuenta bancaria, pide a la persona que te transfirió que te proporcione el comprobante de la transferencia. Esta es la hoja que dan al final del movimiento y contiene los datos del beneficiario como número de cuenta, banco al que se realizará la transferencia, el monto, CLABE y nombre completo. A su vez, también se encuentran los datos de la persona que realiza el movimiento, el banco emisor y el número de referencia o autorización de la transferencia.

#2 Llama a tu banco

Si el monto de la transferencia no aparece en tu cuenta, comunícate a tu banco y habla con un ejecutivo. Explícale tu situación al ejecutivo y él te dará referencias o instrucciones de lo que procede en estos casos.

#3 Revisa el estatus y rastrea la transferencia en Banxico

La institución encargada de monitorear que se lleven a cabo de forma correcta las transacciones electrónicas es Banxico. En su portal web: https://www.banxico.org.mx/cep/, podrás conocer el estatus de tu transacción, es decir, podrás verificar si realmente se hizo la transferencia a tu cuenta o si fue rechazada o se hizo la devolución del dinero.

Para ello, tendrás que tener a la mano el comprobante de la transacción y otorgar ciertos datos, con la finalidad de poder rastrear el movimiento.

Una vez que Banxico haya localizado la transferencia, se te mostrará una pantalla con los datos de la transferencia y el estatus de ésta, con ello podrás reclamar a la persona o institución para realizar la aclaración correspondiente.

Toma en cuenta que Banxico solo puede rastrear el movimiento dentro de los 45 días posteriores, después de ese tiempo se borrará la información de la transacción. Por lo que te recomendamos que imprimas o tomes una foto a la pantalla con los datos que aparecen.

#4 Llama a la Condusef

Si tu banco no te da respuesta o consideras que no te atienden de forma justa, llama a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Condusef para que te asesoren sobre cómo proceder con esa institución bancaria.

Recuerda, antes de enojarte porque tu dinero no aparece, verifica la transferencia y encuentra una forma más óptima de resolver la situación sin que pases un mal rato.

Motivos por los cuales un banco puede rechazar un cheque

Entre los muchos medios de pago que ofrecen los bancos está el cheque. Aunque la tendencia es a utilizarlos cada vez menos, durante 2016 se emitieron 136,171,275 cheques en el país, según datos del Banco de México (Banxico). Aún está lejos el día en que desaparecerán como medio de pago, por esto es necesario que reconozcas sus características para evitar que te rechacen uno al intentar cobrarlo.

¿Cómo funciona el cheque?

Un cheque es un documento que se usa como medio de pago. A través de él una persona, ya sea física o moral ordena a su institución bancaria que pague a otra persona o institución. El pago se hará tomando los fondos de la cuenta de quien lo emite. Es un método sencillo con pequeños detalles que pueden complicar su cobro para algunas personas.

Motivos para rechazar un cheque

El cheque es un documento. Quien lo expide debe cumplir con ciertos requerimientos para que sea válido. En caso de omitir algún dato, o equivocarse al llenarlo, evitará que este sea cobrado. De la misma forma, el beneficiario del cheque puede cometer errores al cobrarlo. A esto se debe agregar medidas de seguridad que el banco incluye para evitar fraudes.

Los motivos para no hacer válido un cheque pueden ser de tres tipos:

#1 Fondos insuficientes

Esta es la causa más común para que un cheque sea rechazado. Si el emisor no tiene la cantidad que necesaria para cubrir el pago el banco rechazará tu cheque. En algunos casos se define una fecha para el cobro, esto se debe en muchas ocasiones a que el emisor no tiene el dinero suficiente y elige una fecha en que estará completa la cantidad en su cuenta, el beneficiario del cheque puede intentar cobrarlo antes y legalmente puede hacerlo, pero la cifra a cobrar no estará ahí; en esta situación el emisor deberá pagar una comisión por intento de sobregiro.

#2 Defectos formales

Además de la falta de fondos hay algunos defectos en el cheque que evitarán que sea aceptado. En México se consideran los siguientes:

  • Errores en la firma. Existen distintos errores en torno a las firmas. Entre ellos se encuentran: falta la firma de quien emite el cheque, la firma no es igual a la que se tiene registrada, falta la antefirma del apoderado legal de la institución que lo expide, la firma está registrada por otro apoderado legal, falta la firma de recibido por parte de quien lo cobra.
  • Errores en la numeración. Lo que puede pasar en estos casos es lo siguiente: la numeración del cheque no corresponde a los del emisor, la numeración pertenece a un talonario extraviado.

#3 Otras causas

Además de las anteriores existen otras causas distintas entre sí que evitan el cobro del cheque.

  • El emisor no tiene cuenta. En este caso recibiste un cheque de alguien que no sólo no tiene fondos, además no tiene una cuenta con el banco en que intentas cobrar.
  • El cheque está dirigo a una persona y lo intenta cobrar alguien más sin la confirmación de transferencia. Si no puedes cobrar el cheque y le pides a alguien más que lo haga debes hacer una transferencia por escrito, esto se hace escribiendo en la parte de atrás los datos de la persona que lo puede cobrar.
  • Existe una orden judicial que evita pagarlo. En casos excepcionales se solicita legalmente que un cheque que ya fue emitido no sea pagado.
  • Fue revocado. El cheque puede ser anulado por el titular de la cuenta en casos excepcionales.
  • Venció el plazo legal para su cobro. En este caso es posible cobrarlo, siempre y cuando el emisor del cheque aún tenga los fondos en su cuenta y no haya revocado el cheque.
  • Hay alguna alteración visible en el cheque. En caso de haber modificaciones el cheque pierde su validez. ESto puede pasar porque hay cambios en el tipo de letra, la cantidad en letra y número no coinciden, hay sobreescritura o roturas significativas.

¿El cheque que me dieron será aceptado?

Hay muchas razones para que un cheque sea rechazado. No por esto deberías desconfiar del cheque que recibiste. A menos que encuentres alteraciones visibles en tu cheque no tienes motivos para dudar. Si tienes algún problema al cobrarlo pide orientación al banco que se está negando a aceptarlo. También recuerda contactar a quién te dió el cheque para aclarar la situación. Si algo falla recuerda que no estás solo, existen instituciones dedicadas a la protección de los usuarios como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Bancarios (Condusef).