Tarjetas de crédito para jóvenes

Una tarjeta de crédito es una gran oportunidad y responsabilidad para un joven porque debe  administrar mejor su dinero para pagar a tiempo y ahorrarse los intereses o las comisiones, pero lo más importante es que puede crear un buen historial crediticio desde edad temprana. En México, existen bancos que ofrecen productos financieros especialmente diseñados para estudiantes o personas menores de 25 años que apenas empiezan su vida financiera.

¿Cómo tramitar una tarjeta de crédito para jóvenes?

Como en teoría la mayoría de los jóvenes aún no tienen historial crediticio, los bancos piden otros requisitos para tramitar una tarjeta de crédito para estos usuarios, entre los que están la credencial universitaria, tira de materias, un documento oficial que compruebe que no tienen más de 6 meses de graduado o antigüedad laboral de 6 meses.

Considerando que la mayor parte de este sector no tiene un ingreso formal, algunos bancos consideran a los jóvenes como sujetos de crédito si sus padres y/o tutores figuran como avales. En otros casos, no es necesario comprobar ingresos mínimos.

¿Cuál es la mejor tarjeta de crédito para jóvenes?

Para jóvenes, estudiantes y recién egresados las mejores tarjetas de crédito son aquellas que no cobran anualidad y otorgan beneficios para algunas experiencias básicas, como promociones en eventos, descuentos en boletos de avión hoteles, y recompensas en puntos acumulables por las compras realizadas, entre otros servicios ampliamente usados por jóvenes.

Lo mejor de este tipo de tarjetas es que la edad mínima para solicitarlas es de 18 años, además muchas ofrecen  seguros adicionales (por fraude, por fallecimiento y de viajes). El límite de crédito inicial que ofrecen estas tarjetas va de los $3,000 a los $10,000, aunque el Costo Anual Total (CAT), los requisitos y los beneficios varían mucho según cada banco.

Pros y contras de las tarjetas de crédito para jóvenes

Gracias a una tarjeta de crédito, los jóvenes pueden iniciar su historial crediticio desde muy temprana edad, lo que les beneficia cuando quieren adquirir productos mejores o más crédito, por ejemplo para comprar un auto o una casa.

Además, si los jóvenes usan su propia tarjeta de crédito, no dependen de sus padres para administrar sus gastos, así, aunque dispongan de poco límite de crédito, obtienen mayor libertad sobre sus gastos sin tener que rendirle cuentas a los padres.

Los beneficios de estas tarjetas incluyen descuentos en lugares de entretenimiento y puntos de recompensa por compras en algunos comercios.

Una de las desventajas de algunas de estas tarjetas es que los beneficios expiran cuando los usuarios terminan sus estudios o cumplen una edad determinada.

¿Una tarjeta de crédito de estudiantes es lo mismo que una tarjeta de crédito para jóvenes?

No necesariamente. Estas modalidades de tarjetas de crédito están pensadas para primeros tarjetahabientes o usuarios con nulo historial crediticio y con bajos ingresos, si bien existen algunas diferencias entre las tarjetas de crédito exclusivas para estudiantes y los otros plásticos.

Como antes mencionamos, cada tarjeta de crédito tiene características para un cliente determinado. Una tarjeta de crédito para estudiantes es aquella que el banco ofrece en convenio con alguna universidad o institución educativa, y se otorgan facilidades para el usuario con el fin de apoyar el inicio de su vida financiera. Los requisitos en estos casos suelen incluir la credencial, tira de materias y/o comprobante de inscripción vigentes.

En contraste, una tarjeta de crédito para jóvenes se trata de un plástico con requisitos más o menos flexibles (por ejemplo, ingresos bajos), cuya línea de crédito y beneficios son limitados, pero ideales para los usuarios de entre 18 y 30 años que no necesariamente sean estudiantes.

 

 

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